En una pradera donde llovía suavemente, un joven acostado, sentía el calor de la sangre recorrer su pecho, que se derramaba lentamente sobre la tela blanca de su ropa. Junto a él había una chica, chica que acompañaba a la lluvia con sus lágrimas...
-¡No mueras!- Gritó desesperada y aterrada la muchacha, y en un suspiro [...]